Guía para detectar a infiltrados

Si eres nuevo en el mundo del activismo, has de saber que el Poder Corrupto siempre intenta infiltrarse en todo movimiento que contenga una semilla que pueda contener el germen de su derrota. Con dos fines, básicamente: obtener información para desactivarlo y generar una división en el movimiento, que llevaría a su destrucción.
El infiltrado es una figura entrenada para tal fin, que se aprovecha de la ingenuidad de los activistas para ganarse su confianza, mediante halagos e iniciativas, generalmente, gracias a sus buenos contactos, cuando no, dinero.
¿Cómo detectar al infiltrado?
Seguidamente, algunas de sus características.
El infiltrado está exageradamente activo (como si no hiciera otra cosa), se prodiga en halagos para ganar la confianza de los líderes y tiene mucha prisa: da “codazos” para alcanzar una posición de privilegio en la “organización”, como si le fuera la vida en ello, al tiempo que simula ser humilde y devoto de la dirección (a la que trata de conquistar con el peloteo más descarado). Una vez en esa posición que habrá ganado con sus contactos y gran iniciativa, y esto es sumamente importante, empezará a hablar mal de los líderes para generar una división y atraerse a una porción de los activistas con la que formar una organización con la que suplantar a la original, sobre todo, en los medios de comunicación de masas. Una vez conseguido su objetivo, descafeinará el mensaje original, de manera que el sistema habrá conseguido su objetivo, al colocar a uno de los suyos a dirigir el movimiento que podría regenerar su corrupción: es lo que se llama “Disidencia Controlada”.
De esa manera, el sistema corrupto habrá conseguido su objetivo: dividir, suplantar y desactivar al movimiento original.
Otra manera de detectarlo es que el infiltrado también extiende bulos y que parece tener más información que el resto.